El presidente Donald Trump emitió un ultimátum a Irán para liberar la vía marítima, mientras Teherán rechazó la advertencia y reportó ataques a sus instalaciones nucleares.
Las fuerzas armadas de Irán rechazaron un nuevo ultimátum del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien les dio 48 horas para liberar el estratégico estrecho de Ormuz. El general Ali Abdollahi Aliabadi, desde el Cuartel General Central Jatam al-Anbia, calificó la advertencia como «una acción impotente, nerviosa, desequilibrada y estúpida».
Trump había amenazado a la república islámica a través de su cuenta en la red social Truth, exigiendo un acuerdo para la reapertura de la vía marítima, crucial para el tránsito de un quinto del suministro global de petróleo, y advirtiendo de consecuencias severas en caso de no acceder.
En respuesta, las autoridades iraníes replicaron con una alusión a «abrir las puertas del infierno». Paralelamente, Trump anunció un ataque masivo en Teherán donde, según su versión, «muchos de los líderes militares de Irán fueron eliminados», acompañando su mensaje con un video de bombardeos.
Este sábado, un ataque en las cercanías de la central nuclear de Bushehr, atribuido por Irán a fuerzas «estadounidense-sionistas», resultó en la muerte de un agente de seguridad, sin daños reportados en las instalaciones, según la agencia oficial Irna.
El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, advirtió sobre el riesgo de radiación por los continuos ataques a instalaciones nucleares, afirmando que cualquier fuga afectaría gravemente a la región.
Mientras tanto, ambos países buscan a uno de los dos aviadores de un caza estadounidense F-15E que se estrelló en Irán tras, según versiones iraníes, ser derribado. Las fuerzas iraníes también aseguran haber alcanzado un avión de apoyo A-10 Thunderbolt II, que posteriormente se estrelló en el Golfo.

