El arzobispo emérito de Corrientes, Domingo Salvador Castagna, ofreció una homilía en la que analizó el relato bíblico de la Resurrección y su relevancia para la fe cristiana en la actualidad.
En el marco de las celebraciones por el Domingo de Pascua de Resurrección, el arzobispo emérito de Corrientes, Domingo Salvador Castagna, reflexionó sobre el pasaje del Evangelio de San Juan que narra el descubrimiento del sepulcro vacío de Jesús.
En su homilía, Castagna se refirió al episodio en el que Pedro y Juan acuden al sepulcro tras el testimonio de María Magdalena. Destacó la actitud de los discípulos y cómo los signos encontrados, como los lienzos plegados, se convirtieron en fundamentos para su fe. «Ver los signos e interpretarlos para creer», señaló, relacionando este hecho con los sacramentos actuales de la Iglesia.
En un segundo punto, definió a la Pascua como «el acontecimiento que vence el pecado y la muerte», subrayando que no se trata solo de una fiesta, sino del evento central que da sentido a la fe cristiana y genera una «Vida Nueva». Citó al apóstol San Pablo para enfatizar la importancia de la Resurrección.
Posteriormente, el arzobispo emérito habló sobre la misión de transmitir la fe en el contexto contemporáneo. «La Pascua es la ocasión para renovar la fe y el entusiasmo por transmitirla, en un mundo sumido en la incredulidad y en la indiferencia religiosa», expresó. Comparó el rol de la Iglesia con la «voz» que, como Juan Bautista, debe hacer audible la Palabra, invitando a los cristianos a ser testigos a través del «testimonio de la santidad».
Finalmente, Castagna planteó que la oposición del entorno socio-cultural reclama una respuesta vigorosa de fe, constituyendo un desafío y una tarea misionera para los creyentes.

