Tras la suspensión parcial de la reforma laboral, la central obrera evalúa sus próximos pasos judiciales y una posible convocatoria conjunta con la Iglesia para el Día del Trabajador.
La Confederación General del Trabajo (CGT) se reunirá este jueves para analizar la estrategia a seguir tras el fallo judicial que suspendió la semana pasada 83 artículos de la reforma laboral. La medida, que bloquea gran parte de los efectos de la ley, le permitió a la central recuperar autoridad y ganar tiempo, aunque se considera una situación lejana a ser permanente.
En la reunión de cúpula se evaluarán los pasos judiciales en un escenario marcado por el cierre de fábricas y la caída del consumo. A las 17 horas, el triunvirato ofrecerá una conferencia de prensa para comunicar las definiciones. Entre los temas, se debate la posibilidad de un acto con la Iglesia Católica para el 30 de abril, en vísperas del Día del Trabajador.
Si bien la CGT celebró el fallo a su favor, desde la sede de Azopardo 802 se preparan para una batalla legal prolongada. El Gobierno nacional apeló la decisión del juez laboral Raúl Horacio Ojeda, alegando incompetencia y un alcance ilegal, argumentando que ningún tribunal puede suspender una ley del Congreso para todo el país. A esta apelación se sumó la Unión Industrial Argentina (UIA), que solicitó intervenir en la causa, advirtiendo sobre el impacto del fallo en el funcionamiento de las empresas y negando que la ley implique una regresión de derechos.
La discusión judicial, que todo indica terminará en la Corte Suprema, será parte central del debate de la cúpula cegetista. Se revisarán los amparos presentados por distintos gremios, una táctica que ya dio sus primeros frutos, como la suspensión del artículo que declaraba servicio esencial a la educación, lograda por la Unión de Docentes Argentinos (UDA).
Otro punto de la reunión será la delicada situación social y económica, y la organización de la marcha por el Día del Trabajador. Dentro de la central obrera hay preocupación por la caída del consumo y el cierre de empresas. El secretario general Jorge Sola reclamó recientemente «soluciones concretas frente a las urgencias cotidianas: el endeudamiento de las familias y la falta de trabajo».
Para visibilizar esta agenda, se propone un acto conjunto con la Iglesia el 30 de abril, que incluiría una misa y un encuentro multisectorial con gremios, entidades empresarias y de la sociedad civil.

