El gremio bancario confirmó el cierre de una sucursal en la capital provincial y otra en Curuzú Cuatiá, en el marco de una reorganización de la entidad. El personal afectado fue reubicado o aceptó acuerdos de retiro, aunque se analiza un posible conflicto judicial.
El secretario general del gremio bancario en Corrientes, Esteban Lezcano, confirmó el cierre de una sucursal del Banco Santander en la capital provincial. Según explicó, la entidad contaba con dos sucursales en la ciudad y decidió cerrar la ubicada sobre calle Santa Fe, en el marco de un proceso de reorganización interna.
Lezcano detalló que, ante esta situación, el banco inició conversaciones con el personal afectado y avanzó con un esquema de retiros voluntarios. “No hay despidos directos, pero se ofrecen acuerdos que cada trabajador puede aceptar o no”, indicó. En ese contexto, señaló que entre cuatro y cinco empleados dejaron la entidad, mientras que el resto fue reubicado en la otra sucursal que continúa operativa.
Sin embargo, el dirigente gremial advirtió sobre un caso puntual que podría judicializarse. Se trata de una trabajadora que se desempeña como delegada y que rechazó el acuerdo ofrecido por la entidad. “Estamos cerca de un conflicto judicial porque no aceptó las condiciones propuestas”, explicó.
Además del cierre en la capital, Lezcano confirmó que el banco también cerró definitivamente su sucursal en Curuzú Cuatiá. En ese sentido, sostuvo que este tipo de decisiones se repiten en distintos puntos del país y responden a cambios en el sistema financiero. Entre los factores mencionó el avance de la banca digital y la reducción de costos operativos, lo que lleva a las entidades a disminuir su estructura física.
Por último, remarcó que si bien los clientes son reubicados en otras sucursales, la medida también impacta en la atención y en la relación personalizada que mantenían con el banco. Desde el gremio indicaron que continuarán siguiendo de cerca la situación y no descartan nuevas acciones en defensa de los trabajadores afectados.

