El Municipio no renovó la concesión a las empresas actuales y trabaja en un nuevo esquema de movilidad que comenzaría a regir a partir del 31 de diciembre.
La Municipalidad de Corrientes, bajo la gestión del intendente Claudio Polich, ha decidido no prorrogar por cinco años la concesión de las empresas que actualmente operan el transporte urbano. Esta medida abre un período de transición que culminará el 31 de diciembre, fecha límite para diseñar e implementar un nuevo sistema de movilidad.
La secretaria general del Municipio, Florencia Ojeda, explicó que la normativa vigente tiene una década y ya no se ajusta a las necesidades de una ciudad que ha crecido. «Es una gran oportunidad para tomar una decisión responsable de analizar la movilidad en la ciudad de manera integral», afirmó en declaraciones a medios radiales.
Uno de los principales desafíos identificados por la funcionaria es la sostenibilidad financiera del servicio ante la reducción de subsidios nacionales. «La ausencia de los aportes a nivel nacional de los subsidios impacta directamente en la prestación del servicio», señaló Ojeda, aunque aseguró que el objetivo es lograr un servicio «óptimo y acorde a la actualidad».
Respecto al funcionamiento actual, la secretaria general garantizó la continuidad del servicio y advirtió sobre sanciones por incumplimientos, especialmente en las frecuencias nocturnas. «Se están estableciendo las sanciones correspondientes porque el servicio tiene que prestarse en su totalidad», afirmó.
Por su parte, el defensor de los Vecinos, Agustín Payes, precisó los pasos administrativos a seguir. Subrayó que el intendente tiene ahora un plazo de 60 días para realizar el llamado a licitación pública. Además, aclaró que, hasta que se adjudique la nueva concesión, las empresas actuales están obligadas a continuar prestando el servicio.

