Cada 3 de junio se conmemora en Argentina el Día del Aprendiz. Víctor Zaracho, egresado de la Escuela Portuaria de Corrientes, visitó la redacción de EL LIBERTADOR para recordar el modelo educativo que combinó formación académica y práctica técnica.
El 3 de junio se conmemora en Argentina el Día del Aprendiz, fecha establecida en 1944 con la creación de la Comisión Nacional de Aprendizaje y Orientación Profesional. En ese marco, Víctor Zaracho, referente histórico del sector, visitó la redacción de EL LIBERTADOR.
Zaracho, egresado de la promoción de 1960, recordó que la Escuela Portuaria de Corrientes fue una de las cinco instituciones de ese tipo en el país, junto a las de Río de la Plata, Rosario, Paraná y Concepción del Uruguay. “Los jóvenes se egresaban y entraban directamente a trabajar”, afirmó.
La formación en la Escuela Portuaria consistía en cuatro años de estudio, con jornadas de ocho horas de lunes a sábados, durante 11 meses al año. Al finalizar, los estudiantes obtenían títulos de patrón de segunda o jefe de máquina. “Había aprendices en arquitectura, Vialidad Nacional, Ferrocarriles, el Correo y hasta en el Banco Nación, pero nuestro trabajo era atípico, era en el río”, explicó Zaracho.
Uno de los aportes destacados por Zaracho fue la participación de los aprendices en la creación de la playa Arazaty en 1975. Según su relato, el área estaba cubierta de espinillos, maleza y basura. Los aprendices realizaron tareas de limpieza y desmalezamiento, y luego utilizaron una draga para depositar arena. “Fuimos con la draga y tiramos arena, lo que hoy se dice refular. Llenamos casi hasta la calle Necochea”, declaró. La draga, una embarcación con motores que absorbe arena o pedregullo y la transporta mediante cañerías flotantes, permitió depositar el material sin obstruir el canal de navegación. El resultado fue una playa de agua transparente y arena blanca.

