La muestra de fe más antigua de la provincia finalizó ayer con la llegada de los promeseros a San Luis del Palmar, tras cinco días de travesía.
La 126° edición de la peregrinación desde San Luis del Palmar a la Basílica de Nuestra Señora de Itatí concluyó ayer con el regreso de los promeseros a su localidad de origen. La travesía, que comenzó el pasado lunes 13 de julio, se extendió por cinco jornadas.
Según informaron fuentes del evento, el grupo de peregrinos enfrentó condiciones climáticas variables durante el trayecto. La partida se realizó bajo temperaturas de frío extremo, mientras que el retorno se produjo en una tarde con 32°C.
El número de jinetes, carretas y caminantes que ingresó al pueblo fue inferior al de la partida, debido a que algunos devotos optaron por regresar de manera anticipada.
El operativo de seguridad y sanitario incluyó el acompañamiento de policías montados, bomberos voluntarios y ambulancias para asistir a los caminantes durante todo el recorrido.
La celebración central se realizó frente al templo parroquial de San Luis del Palmar, donde se ofició una Misa de Acción de Gracias presidida por el párroco, Padre Epifanio Barrios, quien realizó el trayecto de regreso a pie junto a los peregrinos.
La peregrinación avanza en su postulación para ser declarada Patrimonio Inmaterial Cultural de la Humanidad ante la Unesco, reconocimiento que actualmente ostenta el chamamé.

