En 1982, Cabo Verde rechazó la solicitud del Reino Unido para utilizar el aeropuerto de la isla de Sal, decisión que fue interpretada como un gesto de apoyo diplomático a la Argentina en el conflicto del Atlántico Sur.
Durante la guerra de Malvinas de 1982, Cabo Verde negó al Reino Unido el uso del Aeropuerto Internacional Amílcar Cabral, ubicado en la isla de Sal. La decisión fue considerada un respaldo político hacia la Argentina, en el marco del conflicto que comenzó el 2 de abril de 1982 con el desembarco argentino en las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur, y finalizó el 14 de junio de ese año con la rendición argentina en Puerto Argentino. El conflicto duró 74 días y dejó 649 argentinos, 255 británicos y tres civiles isleños fallecidos.
El Aeropuerto Internacional Amílcar Cabral, con una pista principal de aproximadamente 3.000 metros, era utilizado como escala de larga distancia por compañías internacionales debido a su ubicación en el Atlántico. Durante la guerra, el Reino Unido enfrentó un desafío logístico para sostener su fuerza militar a miles de kilómetros de su territorio, dependiendo de la base de la isla Ascensión como punto de apoyo para aviones Hércules, buques y operaciones de reabastecimiento. En ese contexto, el aeropuerto de Sal representaba una alternativa geográfica para escalas y reabastecimiento.
Cabo Verde obtuvo su independencia de Portugal el 5 de julio de 1975, siete años antes del conflicto. Su identidad política estuvo vinculada al proceso de descolonización africana y a la figura de Amílcar Cabral, líder independentista que da nombre al aeropuerto. La disputa por Malvinas fue observada en foros internacionales bajo la óptica de la descolonización. La Argentina sostiene que las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes forman parte de su territorio, mientras que Naciones Unidas reconoce la existencia de una disputa de soberanía entre Argentina y Reino Unido.
La negativa caboverdiana al uso del aeropuerto de Sal tuvo valor diplomático. No modificó el resultado de la guerra, pero evidenció que la posición internacional frente al conflicto no era uniforme. La Cuestión Malvinas venía siendo tratada como una controversia pendiente desde la Resolución 2.065 de Naciones Unidas, aprobada en 1965. Décadas después, el aeropuerto de Sal fue utilizado como escala de reabastecimiento para el puente aéreo entre el Reino Unido y las islas, cuando la pista de Ascensión presentó problemas operativos.

