El fiscal Gustavo Roubineau confirmó que la joven de 24 años se retractó de sus dichos al ser entrevistada. El Ministerio Público Fiscal dispondrá el cierre del legajo y el inicio de tratamiento psiquiátrico para la involucrada.
Jennifer, la joven de 24 años que denunció la desaparición de su hijo recién nacido de un centro de salud de la ciudad de Corrientes, admitió ante las autoridades judiciales que nunca estuvo embarazada. Así lo informó el fiscal Gustavo Roubineau, a cargo de la Unidad Fiscal de Investigación Concreta (UFIC) Nº 6.
La denuncia inicial, que había puesto bajo investigación al Hospital Materno Neonatal «Eloísa Torrent de Vidal», fue desestimada tras una serie de pericias técnicas y médicas que contradijeron el relato de la mujer. Según fuentes judiciales, los estudios forenses realizados en el Instituto Médico Forense determinaron que Jennifer no presentaba cicatrices ni indicios biológicos de un embarazo reciente o parto.
Además, no se encontraron registros de nacimiento, internación ni visitas diarias que la mujer alegaba haber realizado. El sistema de cámaras de seguridad del hospital tampoco registró su presencia en las fechas señaladas.
Un peritaje sobre las redes sociales de la denunciante reveló que las fotos de un supuesto bebé en incubadora que había publicado pertenecían a un prematuro de otro país y habían sido tomadas dos años atrás. La aparatología en las imágenes no coincidía con la del hospital denunciado.
Tras ser confrontada con estas evidencias, Jennifer reconoció que el hecho nunca existió. El fiscal Roubineau adelantó que procederá a cerrar el legajo de investigación fiscal (LIF) iniciado contra la institución sanitaria. La Justicia dispondrá asistencia psicológica y psiquiátrica para la mujer y su grupo familiar, y Jennifer accedió a someterse a las evaluaciones y al tratamiento indicado por los profesionales.

