A un mes de la final del Mundial de Qatar 2022, la selección argentina enfrenta críticas de la prensa internacional, sanciones de la FIFA y silbidos en estadios europeos. El caso de Julián Álvarez y otros jugadores se suma a un clima de cuestionamiento.
La final del Mundial de Qatar 2022, disputada hace un mes, continúa generando repercusiones. La selección argentina, campeona del torneo, ha sido objeto de críticas en la prensa internacional, sanciones por parte de la FIFA y silbidos en partidos de clubes en Europa.
Según crónicas de medios extranjeros, la selección argentina ha sido calificada con epítetos como “feos, sucios y malos”, “racistas” y “salvajes”. Estas calificaciones se vinculan a incidentes ocurridos durante la final y a comportamientos de algunos jugadores en partidos posteriores.
La FIFA aplicó sanciones masivas por los incidentes de la final. En este contexto, el jugador Julián Álvarez, quien milita en el Atlético de Madrid, enfrenta una situación particular. Según informes, Álvarez habría invocado un supuesto compromiso verbal para forzar su salida del club español, que le responde con el contrato vigente. Esta situación ha generado malestar entre los aficionados del club.
Otros jugadores también enfrentan situaciones similares. Alexis Mac Allister podría perder la titularidad en Liverpool, según informes. El Dibu Martínez, por su parte, busca su salida del Aston Villa con el acuerdo del club, aunque se complica la negociación con el comprador. Enzo Fernández, de Chelsea, fue silbado por los hinchas del Fulham en un partido de la Premier League, como respuesta a su gol y gesto con la bandera de Malvinas ante Inglaterra, gesto que fue sancionado por la FIFA.
La actuación de la selección argentina en la final contra España también fue objeto de análisis. Según las crónicas, el equipo argentino no logró pisar el área rival en los 120 minutos, aunque mantuvo el partido empatado y llegó a los penales, donde finalmente perdió. Algunos medios sugieren que la selección llegó a la final “gracias a la protección de la FIFA”.
En las redes sociales, se han registrado indignaciones masivas que reclaman la expulsión definitiva de Argentina de los Mundiales, así como acusaciones de racismo. Estas acusaciones se dan en un contexto donde, según datos de la ONU, Argentina fue uno de los tres países que se opuso a declarar la esclavitud como “el crimen de lesa humanidad más grave de la historia”.
La situación ha llevado a un debate sobre los “códigos” internos de Argentina y su impacto en el escenario global. La FIFA, presidida por Gianni Infantino, ha invocado la ética y la disciplina para aplicar sanciones al equipo argentino.

