El Senado provincial dio media sanción a un proyecto que crea un fondo estatal para indemnizar a productores por ataques de yaguaretés y pumas, con medidas de prevención y monitoreo.
La Cámara de Senadores de Corrientes otorgó media sanción a un proyecto de ley que establece un plan provincial de Conservación de Grandes Felinos, con el objetivo de regular la convivencia entre la producción agropecuaria y la fauna silvestre protegida. La iniciativa fue presentada por el senador Sergio Flinta junto a sus pares de la Unión Cívica Radical (UCR) Gustavo Valdés, Noel Breard, Henry Fick, Ignacio Osella y otros legisladores. El texto ahora será girado a la Cámara de Diputados para continuar su trámite parlamentario.
El proyecto dispone la creación del Fondo Provincial para la Conservación y Preservación de los Grandes Felinos, que financiará indemnizaciones a productores rurales que sufran pérdidas de ganado por ataques de yaguaretés o pumas. El fondo se integrará con partidas del Fondo de Desarrollo Rural o del Presupuesto provincial, además de donaciones y convenios con organismos públicos o privados.
La compensación, a cargo del Ministerio de Producción, se calculará según el valor de mercado del animal perdido y podrá pagarse en efectivo, con reposición de ganado en pie o con insumos para medidas de convivencia. Para acceder al beneficio, el productor deberá formalizar la denuncia ante la autoridad competente e inscribirse en el Registro de Denuncias de Depredaciones dentro de los siete días posteriores al hecho.
El senador Flinta explicó que «la geografía correntina hoy está habitada por dos tipos de grandes felinos, que es como los llamamos genéricamente: el yaguareté y el puma», y señaló que existen «registros de que ocurrieron algunas situaciones no deseadas con animales domésticos, como terneros, ovejas y corderos». Además, fundamentó la iniciativa en la Constitución provincial, que «establece que el Estado tiene la potestad sobre las cuestiones de orden, tanto de la fauna como de la flora», por lo que el bloque resolvió «que el Estado se haga cargo, a modo de indemnización o compensación económica, de los daños que puedan provocar tanto un puma como un yaguareté».
El proyecto también contempla medidas de prevención para reducir la exposición del ganado, como iluminación nocturna, alarmas, cercos y cámaras trampa. Flinta indicó que la norma busca «traer una suerte de tranquilidad por la pérdida económica que puede sufrir un productor» sin desatender la protección de especies que «están protegidas por leyes provinciales y nacionales».
La autoridad de aplicación será el Ministerio de Turismo, que designará un coordinador general encargado de certificar ataques e integrar una comisión asesora con técnicos de Producción Animal y del Cuerpo de Guardaparques. Flinta precisó que la certificación quedará en manos de un equipo de Parques y Reservas y Recursos Naturales, «con la incumbencia de la policía a partir del Priar (Policía de Seguridad Rural y de Islas)», de modo que cada denuncia derive en un informe que habilite el pago en plazo.
El proyecto reconoce inspiración directa en Misiones, donde rige una norma equivalente desde hace más de una década. Flinta sostuvo: «Esta medida ya se viene aplicando en la provincia de Misiones. Nosotros, de alguna manera, la tomamos de ahí, ya que la experiencia que tienen es muy positiva y realmente vale la pena imitarla». La ley misionera tardó años en reglamentarse plenamente y fue modificada en 2023 para fortalecer sus herramientas.
La iniciativa se suma a la agenda de protección de la fauna nativa correntina, que incluye la declaración del yaguareté como monumento natural provincial. Flinta vinculó este enfoque con el reciente Congreso de Ecoturismo realizado en la provincia, que convocó a especialistas en el modelo de conservación de los esteros del Iberá.

