Lisandro «Licha» Navarro, exparticipante de Gran Hermano 2024, compitió en el Ultimate Fitness Awards, un evento de fisicoculturismo y premiación a creadores de contenido.
Lisandro «Licha» Navarro, quien se desempeñaba como asesor financiero antes de ingresar a Gran Hermano 2024, participó la semana pasada en el Ultimate Fitness Awards (UFA), un evento que combina competencias de fisicoculturismo y premiaciones para creadores de contenido, atletas y figuras del fitness. En la gala también estuvieron presentes Tomás Massa, Coscu y Juli Savioli.
Tras su eliminación del reality, Navarro trabajó en la obra teatral Sex, de José María Muscari, y comenzó un entrenamiento físico intenso. Según relató en su cuenta de Instagram, su objetivo inicial era mantenerse en forma y compartir tiempo con su pareja, María de los Milagros Veratto. Con el tiempo, la constancia lo llevó a recibir una propuesta para competir en fisicoculturismo.
En una publicación en Instagram, Navarro narró su experiencia: «Viví una experiencia que, sinceramente, jamás pensé que iba a vivir. Me tocó competir en @ufa.evento y enfrentarme a un desafío deportivo completamente distinto a todo lo que había hecho antes. Los que me conocen saben cuánto amo el deporte. No importa cuál sea la disciplina: me apasiona ponerme a prueba, encontrar nuevos límites y descubrir hasta dónde puedo llegar cuando realmente me comprometo con algo. Y esta vez fue eso llevado a otro nivel».
Agregó: «Fueron meses de entrenamiento, disciplina, dieta, cansancio, hambre y muchísimo desgaste mental. Fue aprender a convivir con inseguridades, mirarme al espejo de otra manera, exigirme incluso en los días en los que no tenía ganas y seguir adelante cuando la cabeza empezaba a pesar más que el cuerpo».
El exparticipante también se refirió al sacrificio que implica el fisicoculturismo: «Desde afuera, muchas veces uno ve este deporte y no llega a dimensionar todo lo que hay detrás. Hoy, después de haberlo vivido, tengo un respeto enorme por cada persona que se prepara para subirse a un escenario. Porque el sacrificio físico es enorme, pero la batalla mental lo es todavía más».
«Y justamente por eso me gustan tanto estos desafíos. Porque me obligan a conocerme un poco más. A descubrir cuánto estoy dispuesto a dar, cuánto puedo exigirme y de qué soy capaz cuando decido entregarme al 100%», concluyó. Además, agradeció a su equipo de entrenamiento.

