Un estudio de la Fundación Encuentro indica que el 58,7% de los hogares urbanos del país recurrió a financiamiento para cubrir necesidades básicas en el primer trimestre de 2026. La morosidad en los pagos alcanzó un pico del 12,9% en julio. Desde la Asociación de Usuarios y Consumidores de Corrientes señalaron que los usuarios suelen solicitar nuevos préstamos para cancelar deudas previas.
Un estudio de la Fundación Encuentro correspondiente al primer trimestre de 2026 indica que el 58,7 por ciento de los hogares urbanos del país debió recurrir a alguna forma de financiamiento para cubrir sus necesidades básicas. Como consecuencia de esta dinámica, en julio la morosidad en los pagos alcanzó un pico del 12,9 por ciento.
Para diferir pagos o solventar gastos corrientes de la vida cotidiana, 1 de cada 3 familias optó por financiarse a través del fiado o de la tarjeta de crédito. Un 20 por ciento de los hogares utilizó simultáneamente múltiples modalidades de endeudamiento para responder a sus obligaciones diarias.
Desde la Asociación de Usuarios y Consumidores (AUC) de Corrientes, su titular, Nelson Veas Oyarzo, en diálogo con EL LIBERTADOR, se refirió al peligro de este espiral financiero. Señaló que, frente a intereses catalogados como usureros, los usuarios suelen solicitar nuevos préstamos para cancelar deudas previas, una decisión que termina volviéndose insostenible al sumar el costo de las nuevas cuotas al consumo cotidiano.
«Nosotros estamos preparados para poder darle alguna información al usuario», sostuvo el referente.
El riesgo de quedar fuera
El impacto de las plataformas digitales y la falta de orientación financiera también juegan un rol central en este fenómeno. La contratación de ítems o créditos a través de billeteras virtuales acarrea tasas de interés elevadas que empeoran el panorama económico de los usuarios. Ante el volumen de impagos, varias entidades bancarias ya han creado carteras de incobrables para absorber la alta morosidad.
«La gente a veces por querer solucionar un tema al final termina de empeorar su panorama económico, y eso es preocupante», enfatizó.
Según ejemplificó, esta dinámica genera un efecto de bola de nieve con consecuencias a largo plazo. «De ahí vienen después los problemas con el tema de los créditos, situaciones en el Banco Central, en el Veraz, y todo lo que usted ya sabe que acarrea cuando una persona sale del circuito de crédito, que no es fácil volverla a encauzar de vuelta al sistema financiero», aseveró.
Desde la AUC remarcaron que existe una clara voluntad de pago en la gente, pero predomina un mal asesoramiento para afrontar sus compromisos.
«Creo que el Gobierno, inclusive nacional, recién comienza a dar unos primeros pasos para ver esta situación y es importante porque nuestra gente tiene voluntad de pago, nada más que a veces por ahí mal asesorado», concluyó.

