Un cálculo indica que la mayoría de las personas que interactúan con sistemas de inteligencia artificial utiliza expresiones como ‘por favor’ y ‘gracias’. Especialistas señalan que se trata de un hábito social y que estas fórmulas implican un gasto de recursos.
Se calcula que el 70% de las personas que interactúan con la inteligencia artificial (IA) se dirigen a ella usando fórmulas como ‘por favor’ y ‘gracias’. Según las estimaciones difundidas, se trata de un exceso de cortesía derivado del vicio esencial de tratar a una computadora como si fuera un ser humano.
De acuerdo con la información disponible, se conservan las normas de educación y buen trato con aplicaciones como ChatGPT, aunque es sabido que la IA no es capaz de pensar, ni de comprender, ni de sentir.
El texto original plantea que quizás se hace esto por nosotros mismos. El filósofo Immanuel Kant decía que ser crueles con los animales dañaba el carácter humano. Si se tratara bien a los objetos, también se sería capaz de hacerlo con los demás porque lo que se hace con las cosas, se suele hacer con las personas.
Existe un meme en el que los robots del futuro están a punto de fusilar a un ser humano, pero otro robot los detiene. ‘¡Esperen! Ese no. Siempre daba las gracias’, explica. Según el texto, se es cortés con la IA por hábito social, porque se cree que la amabilidad genera mejores respuestas y porque se le tiene miedo.
Además, hay buenos argumentos en contra de esta cortesía: los algoritmos funcionan mejor cuando la orden es más seca y más directa, sin tanto floripondio. Y cada ‘gracias’ o ‘por favor’ es innecesario para el resultado final y malgasta recursos: se calcula que una de estas fórmulas se lleva un vaso de agua potable.

