El holding mexicano informó que no avanzará en el proceso de concesión de las vías ferroviarias. Las ofertas se presentan hasta el 11 de noviembre.
El Grupo México comunicó que no continuará en el proceso de licitación para la concesión del Belgrano Cargas. La empresa había sido identificada como uno de los principales interesados en obtener el control de la compañía ferroviaria por 50 años.
«En relación con el proceso de licitación del Belgrano Cargas, Grupo México informa que ha decidido no avanzar en la contienda», indicó el comunicado oficial del holding mexicano.
El Ministerio de Economía fijó el 11 de noviembre de este año como fecha límite para la presentación de ofertas por el control de las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza.
Esquema de privatización
El proceso diseñado por el Poder Ejecutivo contempla la desintegración vertical de la empresa estatal. Por un lado, la venta del material rodante mediante remate público; por otro, la concesión de obra pública de las vías y sus inmuebles aledaños, y el uso de los talleres ferroviarios. Cada componente tendrá contratos y obligaciones diferenciadas, con foco en la renovación de infraestructura y la mejora de la capacidad de transporte.
El pliego mantiene la lógica de las tres grandes líneas bajo procesos independientes. Cada red se licita con su propio paquete de vías, talleres y material rodante asociado, lo que permite que distintos grupos se concentren en corredores específicos según su perfil de negocio (agroexportador, minero o logístico-industrial).
En el caso del Belgrano, la red más extensa, la concesión abarca más de 7.700 kilómetros de vías que atraviesan 15 provincias y conectan zonas productivas del NOA y NEA con puertos del Gran Rosario. El San Martín cubre el corredor Cuyo-Pampeano, clave para granos, combustibles y productos industriales, mientras que el Urquiza articula la Mesopotamia con Misiones y la frontera con Brasil.
Las estimaciones oficiales proyectan un plan de obras ferroviarias cercano a los US$800 millones, que incluye renovación y duplicación de vías, rehabilitación de ramales fuera de servicio, renovación integral de puentes y alcantarillas, modernización de señalamiento y telecomunicaciones, electrificación en tramos seleccionados, mejoras en pasos a nivel y desarrollo de nodos logísticos, puertos secos y playas de maniobras.
Interesados restantes
Con la baja de Grupo México, en el proceso participan distintas firmas mineras con proyectos de litio y cobre en el Noroeste argentino, traders agrícolas y operadores logísticos.
Entre los interesados se cuentan el Consorcio Agroindustrial y Cerealero —una alianza conformada por Aceitera General Deheza (AGD), Bunge, Cargill, Louis Dreyfus Company (LDC)— y la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA), que avanzan en proyectos conjuntos para operar formaciones propias y asegurarse cupos de transporte hacia sus terminales portuarias.
Asimismo, compañías con contratos preexistentes en prórroga precaria (como Ferroexpreso Pampeano S.A. (FEPSA) del Grupo Techint, Nuevo Central Argentino (NCA) del Grupo Urquía y Ferrosur Roca) evalúan participar en la compra de material rodante y operar como traccionadores bajo el régimen de peajes.

