El plantel arribó al hotel Windsor Barra en Barra da Tijuca, donde unos 500 hinchas lo recibieron con cantos de apoyo a Juan Sebastián Verón y críticas hacia Claudio Tapia y la Conmebol. El partido se jugará este jueves en el Maracaná.
RÍO DE JANEIRO.- El plantel de Estudiantes llegó este miércoles al hotel Windsor Barra, en Barra da Tijuca, para disputar la revancha de la semifinal de la Copa Libertadores ante Flamengo, que se jugará este jueves en el Maracaná. El arribo estuvo marcado por la presencia de aproximadamente 500 hinchas que se congregaron desde horas de la tarde sobre la calle Martinho de Mesquita, a metros de la playa, y recibieron al equipo con cantos de respaldo a Juan Sebastián Verón y críticas hacia la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol).
El conflicto entre el club y la AFA se remonta a varias semanas y tuvo un nuevo capítulo con la habilitación del defensor Marcos Rojo. La AFA había autorizado al jugador para el torneo local, mientras que la Conmebol rechazó su inscripción para el partido de ida de la semifinal. Desde el club interpretaron que el presidente de la AFA, Claudio Tapia, y el de la Conmebol, Alejandro Domínguez, actuaron en conjunto para perjudicar a Estudiantes. Finalmente, el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) falló a favor del club y Rojo quedó habilitado para el encuentro de este jueves.
Los hinchas comenzaron a reunirse frente al hotel durante la tarde. A pesar de la lluvia, la concurrencia aumentó con el correr de las horas. Cuando el micro con los futbolistas llegó cerca de las 23, los jugadores descendieron uno por uno. El capitán Guido Carrillo fue el más ovacionado y, antes de ingresar al lobby, pidió a sus compañeros detenerse unos segundos para saludar a los presentes.
Minutos después arribó el segundo micro, que trasladaba a dirigentes, familiares y allegados. Al descender Verón, los hinchas entonaron el canto «Oh, no soy secanuca; soy soldado de la Bruja», que se había popularizado en las tribunas desde finales del año pasado. Luego se escucharon las consignas «Chiqui Tapia botón…» y «la Conmebol, la Conmebol…». Verón saludó con una sonrisa y caminó hacia el interior del hotel sin realizar declaraciones ni gestos sobre la situación.
El vínculo entre Verón y la AFA incluye otros episodios recientes. El Tribunal de Disciplina le aplicó una suspensión de tres meses por ingresar al campo de juego durante el partido entre Estudiantes y Rosario Central por la Supercopa Internacional para increpar al árbitro Darío Herrera. La sanción también alcanzó al vicepresidente Pascual Caiella y al mánager Marcos Angeleri. La medida rige solo para competencias de la AFA y no para el ámbito de la Conmebol, por lo que Verón pudo viajar con la delegación y estará en el Maracaná.
Además, se difundió una fotografía de Verón junto al presidente de River, Stefano Di Carlo, que generó interpretaciones políticas en el ámbito futbolístico sobre la posible conformación de un frente de clubes críticos a la conducción de Tapia.
Durante la jornada previa, los temas centrales fueron la formación del equipo, el regreso de Rojo, la presencia de Carrillo y las dificultades de enfrentar a Flamengo en su estadio. La llegada de Verón y los cantos de los hinchas volvieron a poner de manifiesto la disputa entre Estudiantes y la AFA en la antesala del partido.

