Especialistas y docentes analizan el impacto de herramientas como ChatGPT en la educación, a partir de la comparación con la histórica resistencia al uso de calculadoras.
La introducción de la calculadora de bolsillo en las aulas, hace 50 años, generó un debate entre los docentes sobre la necesidad de enseñar operaciones matemáticas básicas. Si los estudiantes podían resolver una multiplicación con solo presionar teclas, surgía la pregunta sobre el sentido de aprender las tablas. Con el tiempo, las calculadoras fueron prohibidas en exámenes y resistidas por educadores, pero la enseñanza de la matemática no desapareció. Lo que cambió fue la concepción de qué significa saber matemática: la automatización de operaciones permitió dedicar más tiempo a interpretar resultados y comprender relaciones.
Esa discusión se repite ahora con la inteligencia artificial generativa. Plataformas como Gemini, Claude o ChatGPT intervienen en actividades asociadas al pensamiento, como escribir un ensayo, formular una hipótesis o aconsejar ante un dilema moral. A diferencia de una calculadora, que solo resuelve operaciones indicadas, estos sistemas pueden producir argumentos y textos de manera autónoma, lo que vuelve menos evidente la frontera entre lo que piensa el usuario y lo que genera la máquina.
El texto plantea que pensar no consiste únicamente en llegar a una conclusión correcta, sino también en decidir qué preguntas merecen atención, reconocer cuándo una explicación es insuficiente y asumir la responsabilidad de lo que se afirma. Esas capacidades no desaparecen automáticamente con el uso de inteligencia artificial, pero tampoco se desarrollan por recibir respuestas correctas. La reflexión concluye que no debería entregarse a una máquina la riqueza de la conversación humana en nombre de la eficiencia.
La nota original, firmada por un columnista, invita a considerar que hay aspectos profundamente humanos en demorarse frente a una pregunta o cambiar de opinión tras una conversación con un amigo. El debate queda abierto sobre el rol de estas tecnologías en la educación y en la vida cotidiana.

