La escritora habló con Osvaldo Quiroga sobre la experiencia de llevar su poesía al wichi y el proyecto editorial que hizo posible esa traducción. La autora de Trenzas repasó los orígenes de la iniciativa, el trabajo junto con el poeta y traductor Leiko Zamora y su vínculo con el Chaco.
La traducción de poesía a las lenguas indígenas abre nuevas posibilidades para la literatura y permite explorar otras formas de construir el lenguaje. En el caso del wichi, el trabajo también se vincula con el esfuerzo de las comunidades por mantener vivo un idioma que, como otros de los pueblos originarios, enfrenta el riesgo de perderse.
En Ronda de Escritores (RDEsc), por +Perfil, la escritora Susana Szwarc habló con Osvaldo Quiroga sobre la experiencia de llevar su poesía al wichi y el proyecto editorial que hizo posible esa traducción. La autora de Trenzas repasó los orígenes de la iniciativa, el trabajo junto con el poeta y traductor Leiko Zamora y su vínculo con el Chaco, donde pasó parte de su infancia.
Cómo surgió la traducción de poesía al wichi
El proyecto nació a partir de una propuesta de Norma Echeverry, poeta radicada en La Plata que creó Ibris Ediciones. La editorial impulsa traducciones y busca incorporar otras sonoridades a la literatura, con trabajos que también incluyen versiones en guaraní.
Szwarc contó que su origen chaqueño y su contacto con comunidades indígenas fueron parte del vínculo que permitió avanzar con la iniciativa. Para realizar la traducción al wichi, trabajó junto con Leiko Zamora, poeta y traductor entre esa lengua y el castellano.
La escritora también destacó el libro como objeto editorial y valoró la posibilidad de que sus textos lleguen a lectores a través de una lengua distinta del castellano.
Las lenguas indígenas y el esfuerzo por preservarlas
Durante la conversación, Szwarc advirtió sobre la pérdida progresiva de algunas lenguas indígenas y comparó esa situación con la del tehuelche. La escritora recordó que, desde su infancia en Quitilipi, Chaco, tuvo contacto con comunidades originarias, aunque señaló que en aquella zona había una mayor presencia de personas qom y guaraníes que de hablantes de wichi.
Actualmente, explicó, la mayor concentración de hablantes de wichi se encuentra en Salta, aunque también hay comunidades en el Chaco. Según señaló, sus integrantes sostienen un esfuerzo por mantener el idioma y generar espacios de encuentro.
«Y sostienen, hacen todo un esfuerzo de sostener el idioma, de encontrarse», afirmó Szwarc al referirse al trabajo de las comunidades para preservar su lengua.
La poesía y otras formas de construir el lenguaje
Para Szwarc, el acercamiento a las lenguas indígenas permite descubrir formas particulares de construir sentidos y expresiones poéticas. La escritora destacó la riqueza del trabajo con las palabras y la manera en que se combinan para dar lugar a nuevas imágenes.
«Son las culturas indígenas muy hermosas y muy hermoso el trabajo con el lenguaje. Porque se va armando poéticamente, como juntan las palabras, como la cosa aparece», expresó durante el diálogo con Quiroga.
La autora reconoció que no se anima a leer en wichi porque considera que es una lengua difícil, aunque conoce algunas palabras. La experiencia de traducción, sin embargo, le permitió acercarse a una forma diferente de trabajar con el lenguaje y ampliar las posibilidades de circulación de su poesía.

