El artista visual, gestor cultural y diseñador gráfico Jorge Tirner, cuya obra «Colisión Frontal» se exhibe en el MAC de Corrientes, repasa su formación y el camino que lo llevó a desarrollar un lenguaje artístico propio, marcado por la experimentación y la ruptura de cánones.
Jorge Tirner es artista visual, gestor cultural y diseñador gráfico. Es reconocido por su capacidad de generar ideas e inventar historias que se transforman en obras. Su trabajo sorprende por la diversidad de medios que utiliza, interviniendo objetos cotidianos para provocar algo inesperado. Una de sus últimas obras, “Colisión Frontal”, se encuentra exhibida en el Museo de Arte Contemporáneo de Corrientes y forma parte de su colección.
Su formación comenzó lejos de su ciudad natal. «Estaba en el colegio secundario y lo que buscaba era cambiar de ámbito, encontrarme con personas que tuvieran afinidad con el arte», recuerda Tirner. Las opciones para estudiar diseño gráfico en ese momento eran Buenos Aires, La Plata o Santa Fe, pero ninguna lo convencía. Poco antes del inicio de clases, encontró en una guía que en Oberá, Misiones, se dictaba la carrera. «Me gustó la idea: estaba más cerca, Misiones me atraía y Oberá era una ciudad chica. Se lo comenté a mis padres, estuvieron de acuerdo y, a la semana, ya estaba viviendo ahí», relata.
La carrera, inserta en una escuela de arte y no de arquitectura, le permitió vincularse con artistas visuales, grafiteros, músicos y personas de diversas formas de expresión. «Éramos todos muy jóvenes y muchos no tenían claro qué hacer, pero buscaban expresarse», afirma.
Su despertar como artista con proyección pública llegó más tarde. «Yo trabajaba mucho en soledad. Todo lo que hacía era para mí», explica. Un punto de inflexión fue la recomendación de un colega para presentarse a una beca de la Fundación Antorchas en 2004. Quedó seleccionado y, según sus palabras, esa experiencia «me ordenó, me dio herramientas para entender por dónde ir». Su primera muestra individual fue al año siguiente, en el Centro Cultural Borges de Buenos Aires, en una exposición curada por Laura Spivak llamada «Borges contemporáneo».
Para Tirner, un encuentro fundamental fue con otros artistas en Corrientes y Resistencia, con quienes conectó inmediatamente por un deseo compartido: «romper ciertos cánones». «Me manejo así en todo lo que hago: con cierta timidez, pero siempre buscando algo diferente, tratando de romper paradigmas, de encontrar nuevos lenguajes», concluye el artista.

