En una instancia clave para la obtención de financiamiento, la Audiencia Pública de Impacto Ambiental puso sobre la mesa el debate técnico y estratégico sobre las características del segundo puente, evaluando si será exclusivamente vial o bimodal para incorporar ferrocarril.
La Audiencia Pública por el Impacto Ambiental, un paso obligatorio para concretar el crédito internacional necesario, se convirtió en el escenario donde se debatió el futuro modelo de transporte para la región. El segundo puente Chaco-Corrientes, una obra largamente esperada, abre una pregunta fundamental: ¿se construirá una estructura pensada solo para el tránsito actual o una proyectada para el desarrollo de las próximas décadas?
El punto central no está solo en la obra en sí, sino en el sistema de transporte que se definirá a partir de ella. La elección entre un puente solo vial o uno bimodal (que incorpore vías férreas) es una definición estratégica con consecuencias ambientales, económicas y logísticas a largo plazo para el Norte Grande Argentino.
Un puente exclusivamente vial consolidaría un sistema basado principalmente en el transporte automotor, con el consiguiente mayor consumo de combustibles, emisiones y costos logísticos. En cambio, un puente bimodal permitiría integrar el transporte ferroviario con el vial y el fluvial, generando una red multimodal que se presenta como más eficiente, competitiva y con menor impacto contaminante.
Los expertos señalaron que el impacto ambiental debe evaluarse en todo el ciclo de vida de la obra: construcción, operación y efectos indirectos. Durante la construcción, un puente vial presenta ventajas iniciales como menor complejidad e inversión. Un puente bimodal, al soportar cargas ferroviarias, implica un mayor volumen estructural y una huella de carbono inicial más alta.
Sin embargo, es en la etapa de operación donde aparecen las diferencias más significativas. Un sistema basado en camiones genera mayores emisiones de CO₂ y otros contaminantes, congestión y desgaste vial. El transporte ferroviario, en cambio, puede reducir las emisiones en más del 60% por tonelada transportada y es considerablemente más eficiente energéticamente, lo que se traduciría en menos vehículos pesados en circulación y menor contaminación acústica.
La decisión también tiene implicancias para la integración regional. Un sistema multimodal es clave para articular eficientemente el puente con las hidrovías Paraguay-Paraná y Paraná-Tieté, optimizando la logística. La audiencia marcó un paso crucial en un proceso que definirá la infraestructura y el desarrollo sustentable de la región para las próximas décadas.

