Una investigación de la Facultad de Medicina de la Unne en el hospital Escuela de Corrientes reveló que más de la mitad de los pacientes consultó por dolor abdominal como primer síntoma de cáncer colorrectal.
Una becaria de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional del Nordeste (Unne) relevó los primeros síntomas del cáncer colorrectal en pacientes del Hospital General José Francisco de San Martín de Corrientes. El estudio encontró que más de la mitad de los pacientes llegó a la consulta con dolor abdominal.
El cáncer de intestino grueso, denominado cáncer colorrectal, es una de las principales causas de enfermedad y muerte en el mundo y en Sudamérica. Argentina y Uruguay presentan las tasas más altas de la región. En 2020, esta enfermedad causó 7.375 muertes en Argentina, equivalentes al 12,4% de las muertes por cáncer en el país. Afecta principalmente a mayores de 50 años, aunque puede aparecer en personas más jóvenes.
La estudiante de Medicina Valentina Guadalupe Testi llevó adelante la investigación bajo la dirección de las doctoras María Victoria Aguirre y María Inés Tabernero, con financiamiento de una Beca de Estímulo a las Vocaciones Científicas del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN).
El trabajo, titulado “Cáncer colorrectal en un hospital de Corrientes: Evaluación de su manifestación y estudios diagnósticos asociados”, analizó las historias clínicas de 40 pacientes diagnosticados en el Hospital San Martín entre enero de 2024 y julio de 2025. De ellos, 22 eran varones (55%) y 18 mujeres (45%). El promedio de edad fue de 58 años y medio, con un rango de 26 a 87 años.
El dolor abdominal fue el síntoma más frecuente como motivo principal de consulta en el 50% de los casos y apareció en el 67,5% de los pacientes al analizar el cuadro completo. Otros síntomas registrados fueron: baja de peso (65%), cambios en el ritmo intestinal (42,5%), cansancio generalizado (32,5%), falta de fuerza (25%), panza hinchada y náuseas (22,5% cada uno), vómitos y sangrado rectal (17,5%), falta de apetito (10%), sensación de evacuación incompleta (7,5%) y sangre en heces (2,5%). La anemia estuvo presente en la mitad de los pacientes.
En pacientes menores de 50 años, el estudio encontró que el 22,2% de las mujeres y el 9,1% de los varones pertenecían a ese grupo, una diferencia con la tendencia reportada en otros estudios.
La becaria y el equipo docente señalaron que la generalidad de los síntomas —como dolor abdominal o baja de peso— dificulta el diagnóstico temprano, ya que pueden corresponder a otras enfermedades menos graves. La presencia de anemia en la mitad de los casos y cambios en el ritmo intestinal en más del 40% se asocian con etapas avanzadas de la enfermedad, lo que sugiere que una parte de los pacientes llegó al diagnóstico con la enfermedad ya evolucionada.
El estudio plantea que la frecuencia del dolor podría reflejar un deterioro del estado general antes del tratamiento. Para futuras investigaciones, se propone estudiar la relación entre la zona del dolor abdominal y la ubicación del tumor. El equipo reconoce limitaciones: la muestra es reducida y la información dependió de registros de historias clínicas digitales que pueden estar incompletos.
El estudio aporta datos de contexto local sobre la presentación clínica de la enfermedad en Corrientes. Concluye que, dado que los síntomas son inespecíficos, es necesario reforzar las estrategias de detección temprana, especialmente en personas jóvenes o sin antecedentes familiares.
Fuente y fotos: Unne Medios

