El intendente Agustín Faraldo informó sobre gestiones ante el Gabinete provincial para mitigar los efectos de la crecida del río Uruguay, que podría alcanzar niveles críticos.
El intendente de Paso de los Libres, Agustín Faraldo, adelantó gestiones preventivas ante lo que calificó como una crecida «bastante brusca» del río Uruguay. Tras mantener reuniones con el Gabinete provincial, el jefe comunal busca asegurar los recursos necesarios para mitigar los efectos del fenómeno de El Niño.
Faraldo precisó que el nivel del río se encontraba recientemente en los 4 metros y que el panorama cambió tras la apertura de compuertas en la represa de Chapecó (Brasil). «Ya nos avisaron de allá arriba que se viene mucha agua», señaló. El punto crítico de inundación se sitúa en los 11 metros, pero los protocolos de evacuación y asistencia deben activarse al alcanzar los 8,50 metros.
El intendente explicó que la vulnerabilidad de Paso de los Libres reside en su topografía, ya que el avance del agua es difícil de contener mediante infraestructura tradicional porque el río «entra por atrás», a través del arroyo Yatay, afectando directamente a las zonas bajas. «Cuando entra el agua, no hay obras que valgan; nuestra tarea es estar con la gente, evacuar y acompañar a los damnificados», afirmó Faraldo, quien comparó la magnitud de lo esperado con las inundaciones de 1983 y 1998.
En relación con las proyecciones de desplazados, Faraldo advirtió que las cifras podrían ser significativas si se cumplen los pronósticos que asimilan este año con el ciclo de 1998. A pesar de la emergencia climática, informó que las obras de remodelación en el puerto internacional, financiadas por la Provincia, continúan bajo ejecución de la empresa adjudicataria de la licitación. También destacó la solidez financiera del municipio: «Nos adecuamos a los ingresos que tenemos y venimos bien; pagamos sueldos y aguinaldos en tiempo y forma», concluyó.

