El Colegio Farmacéutico de Corrientes expresó su preocupación por el proyecto del Gobierno nacional que busca habilitar la venta de fármacos de venta libre fuera de las farmacias, citando riesgos para la trazabilidad y la salud pública.
El proyecto normativo del Gobierno nacional para desregular la comercialización de medicamentos de venta libre, que permitiría su expendio en supermercados, kioscos y canales digitales, generó una reacción en el sector farmacéutico de Corrientes. Ricardo Peris, referente del Colegio Farmacéutico de Corrientes, manifestó en diálogo con EL LIBERTADOR la “profunda preocupación” de la Confederación Farmacéutica ante la iniciativa.
Peris señaló que el debate tiene un núcleo ético y profesional: “Uno no entiende si quieren que la farmacia se convierta en un lugar en el que el medicamento pase a ser un bien comercial y no un bien social”. El dirigente resaltó que la farmacia garantiza la trazabilidad, calidad y eficacia de las drogas, algo que, según dijo, difícilmente pueda replicarse en un kiosco o una estación de servicio.
El sector profesional identificó tres puntos críticos en la desregulación. En primer lugar, el control de seguridad y trazabilidad: ante el retiro de un lote defectuoso ordenado por la Anmat, las farmacias actúan en un plazo de 48 horas retirando el producto del mercado. “¿Quién va a interceder en un supermercado o una feria?”, preguntó Peris.
En segundo lugar, los farmacéuticos insistieron en que los medicamentos de venta libre no son inocuos. El uso indiscriminado de aspirinas o analgésicos puede derivar en afecciones graves, como úlceras gástricas, si no existe el consejo de un profesional que supervise la venta.
En tercer lugar, señalaron que en la farmacia existe un responsable ante cualquier daño que el medicamento pueda causar al paciente. En establecimientos no especializados, esa figura de responsabilidad se diluye.
El Gobierno nacional defiende la medida como una modernización para facilitar el consumo. Los farmacéuticos sostienen que se rompe un modelo sanitario que, según afirman, logró erradicar el mercado negro mediante controles estrictos de origen y biodisponibilidad. Peris concluyó: “Nosotros lo que más priorizamos en este momento que se acabó con el mercado negro de medicamentos es el tema de la trazabilidad. Si un producto tiene algún efecto adverso o vino mal, decía de 3 miligramos la caja y adentro el laboratorio puso de 6, hay un responsable, sabemos el origen. Y después el tema de la eficacia y la calidad y la biodisponibilidad de la droga que garantizamos”.

