En los últimos meses, el comercio tradicional enfrenta una caída en las ventas de mostrador, mientras las plataformas online crecen. Según el referente mercantil Enrique Collantes, el alto costo de los fletes inclina la balanza a favor de los negocios físicos.
En los últimos meses, el panorama del consumo en el comercio tradicional muestra una caída en las ventas de mostrador, impulsada por salarios reales que pierden contra la inflación. En paralelo, las plataformas online registran un crecimiento en el número de clics de los usuarios. Sin embargo, la escala actual del comercio electrónico no alcanza para compensar la contracción estructural del comercio físico, según referentes del sector.
En diálogo con EL LIBERTADOR, Enrique Collantes, referente del sector mercantil, señaló que la expansión de las plataformas digitales no representa una preocupación alarmante para los negocios tradicionales. Según sus estimaciones, la competencia online absorbe entre un 20 por ciento y un 25 por ciento de las ventas totales. El factor decisivo detrás de este techo es el costo de los fletes.
Collantes afirmó que el consumidor se vuelca masivamente a la compra en línea cuando el envío es gratis. «No te olvides de que la competencia online también es cuando es gratis el envío, ahí la gente compra», dijo. No obstante, los costos de transporte han subido hasta representar el 50 por ciento del valor del producto comprado. «Si vos te pones a pensar, hoy la gente compra y el 50 por ciento del producto es el envío. No le tengo miedo, porque para comprar por Internet vos pagás, por decirte, 100 pesos una mercadería y te cobran 50 el flete. Entonces, te conviene comprar acá», explicó.
Esta distorsión en los costos de envío se convierte en una ventaja competitiva para el comerciante tradicional. Si bien las plataformas web son utilizadas para comparar precios, la decisión final de compra favorece al negocio físico cuando los costos de envío son altos. «El flete le ha subido mucho el precio. Percibo, hablo con la gente y me dicen: «Compré tal cosa, pero me salió el 50 por ciento el flete. Entonces, hubiera comprado acá que me daban en tres cuotas sin interés»», relató.
Collantes ejemplificó que comprar un artículo como una cartera en un local tradicional puede resultar apenas más caro que en la web, pero al sumar el costo del envío, la opción online termina saliendo el doble. Mientras las tarifas de transporte sigan elevadas, el mercado de cercanía seguirá siendo accesible para las tiendas de calle.
Al concluir, Collantes dio su mirada sobre la situación comercial para los próximos meses: «Mi visión, personalmente, es que hay rubros que andan muy bien, otros rubros andan un poco menos. Y creo que vamos a seguir con esta incertidumbre hasta diciembre», señaló. «Espero que en diciembre se acomode para que la gente pueda empezar a consumir y, bueno, y nosotros poder seguir pagando al empleado lo que le corresponde y dar a más gente trabajo. Esta es mi opinión. Pero creo que esto se va a mantener hasta diciembre. Ojalá que no, pero esta es mi concepción. Depende de cada uno», finalizó.

