El Centro de Operaciones y Monitoreo (COM) de la Municipalidad de Corrientes opera las 24 horas con más de 1.200 cámaras para vigilar la ciudad, detectar infracciones de tránsito y prevenir la formación de basurales.
El Centro de Operaciones y Monitoreo (COM), dependiente de la Subsecretaría de Seguridad Ciudadana de la Municipalidad de Corrientes, funciona de manera ininterrumpida durante todo el año. Desde su sede en la plaza Vera, el organismo supervisa la ciudad mediante un sistema de cámaras con el objetivo de detectar irregularidades viales y, desde enero de este año, identificar a personas que arrojan residuos en lugares no habilitados.
La directora general del COM, Gabriela Pintos, explicó que el trabajo actual se centra en la prevención de basurales y minibasurales, tal como lo solicitó el intendente. Los puntos críticos bajo vigilancia son el hipódromo, la calle diferenciada entre Justino y avenida Pomar, los basurales de Teniente Ibáñez y Bonastre, y la zona de La Madrid y Sarmiento.
En esos lugares se instalaron megáfonos que se activan cuando una cámara detecta a alguien arrojando residuos fuera de horario o en sitios no permitidos. El mensaje indica que la persona está siendo monitoreada y que no es lugar para tirar basura. Según Pintos, la respuesta de los vecinos fue favorable: «La verdad que los vecinos contribuyen muy bien».
Las cámaras en los basurales se instalaron en enero de este año y ya registraron resultados positivos, aunque aún quedan pendientes. La directora admitió que hay barrios comprometidos con el problema y que se prevé sumar más equipos en Concepción, Pirayuí y Ponce durante el año.
El sistema incluye detectores de patentes que registran los vehículos desde que se detienen a arrojar basura hasta que retoman la marcha. La información se remite al área de Ambiente, que continúa con los procedimientos administrativos correspondientes.
En materia de seguridad vial, el COM cuenta con más de 1.200 cámaras distribuidas en toda la ciudad, incluyendo barrios como La Rosada, Libertad, La Cruz y Ponce, además de plazas, paradas de colectivos y salidas de escuelas. Los visualizadores trabajan en conjunto con Tránsito y Guardia Urbana mediante un sistema de radio para reportar infracciones como doble fila o colectivos mal estacionados.
Pintos señaló que la concientización avanzó gracias a la vigilancia: «El vecino está más precavido, porque ellos ven una cámara y piensan que es una multa». También indicó que las estadísticas de siniestros bajaron, especialmente en el uso del casco y en los cruces con semáforo en rojo.
El sistema funciona como respaldo judicial y policial: ante un siniestro o robo, los visualizadores extraen las imágenes y las ponen a disposición de las comisarías o de la Unidad Fiscal de Investigaciones (UFI).
El Municipio avanza en la promulgación de una ordenanza de videomultas que permitirá labrar actas de infracciones de tránsito directamente desde las imágenes de las cámaras, sin necesidad de que un inspector se traslade al lugar. Para ello, se está capacitando a los visualizadores del COM. La directora explicó que la medida busca descomprimir las horas pico, como la salida de las escuelas. La ordenanza aún no fue promulgada.
Entre las situaciones registradas por las cámaras, se destaca el abandono de animales. Pintos relató que «tiran muchos animalitos, los abandonan» y que, al detectar un caso, se avisa de inmediato al equipo de rescate animal. También se observa con frecuencia el abandono de colchones, muebles y camas en la vía pública.

