La actriz estadounidense de 93 años fue galardonada con el León de Oro a la Trayectoria en la 83ª edición del Festival de Venecia, donde también presentó dos nuevas producciones y reflexionó sobre la evolución de la industria.
La actriz estadounidense Ellen Burstyn, de 93 años, recibió este lunes el León de Oro a la Trayectoria durante la 83ª edición del Festival de Venecia. En el marco del evento, Burstyn también presentó dos nuevas producciones: Place to Be, dirigida por Kornél Mundruczó y coprotagonizada por Taika Waititi, y el cortometraje Flesh Impact, dirigido por Maggie Gyllenhaal, en el que interpreta a una versión ficticia de Marilyn Monroe a los 100 años.
En una entrevista previa con la revista People, la actriz expresó su asombro por continuar activa en la industria a su edad. «Cuando hacía películas a los 40, me sorprendía interpretar papeles protagónicos», declaró. «Nunca imaginé que seguiría trabajando a este nivel a los 90, y me encanta. Simplemente creo que es… No sé cómo describirlo. Sé que es raro en esta industria y me sorprende, pero al mismo tiempo, se siente perfectamente natural porque es lo que he hecho toda mi vida», agregó.
Burstyn ha recibido a lo largo de su carrera un premio Oscar por Alicia ya no vive aquí (1974), un Tony, dos premios Emmy, un Globo de Oro y un BAFTA. Sobre el reconocimiento en Venecia, señaló: «Es un gran honor que nunca siquiera imaginé o pensé que llegaría a mí. Me hace sentir que aprendí las cosas que tenía que aprender en el camino para poder seguir trabajando».
Durante la ceremonia, visiblemente emocionada, declaró: «¡Me están haciendo llorar! ¡Me están conmoviendo profundamente! No sé cómo recuperarme de semejante recibimiento». Luego añadió: «No se imaginan lo importante que es esto para mí. Una cosa es ganar un Oscar, un Tony o un Emmy, premios que he ganado todos. Pero esto es mucho».
Discurso sobre la presencia femenina en el cine
En su discurso, Burstyn se refirió a la evolución de la industria cinematográfica respecto a la participación de las mujeres. «Cuando empecé a trabajar, hace unos 150 años, no había mujeres en el set», declaró con ironía. «No había mujeres en los equipos. No había ninguna mujer detrás de cámara. Eran todos hombres».
La actriz atribuyó parte de este cambio al movimiento de mujeres y mencionó a la activista Gloria Steinem, fallecida este mes. «Poco a poco eso cambió hasta llegar al punto en que las mujeres manejan equipos pesados sin siquiera pensarlo y están integradas en los equipos», afirmó. «No es exactamente 50/50, pero están cerca», añadió.
Hitos de su carrera
Al repasar su trayectoria, Burstyn recordó Alicia ya no vive aquí, dirigida por Martin Scorsese, que le valió el Oscar a la mejor actriz. Sobre esa película, señaló: «Ese guion se convirtió en una película que, creo, ayudó a cambiar la conciencia de las mujeres en todo el mundo». También mencionó cómo eran representadas las mujeres en el cine de esa época: «Sus maridos salían a salvar el mundo. Y cuando él volvía a casa, ellas le preparaban una taza de té».
Otro título destacado fue El exorcista (1973), dirigido por William Friedkin. «Bill Friedkin era un director extremadamente talentoso, pero también era uno de esos directores que harían cualquier cosa para conseguir la toma», recordó, en referencia a una escena que le provocó una lesión permanente en la espalda. «Fue una experiencia que me cambió la vida, pero fue dolorosa, físicamente dolorosa», resumió.
Vínculo con Marilyn Monroe
En el festival, Burstyn habló sobre su conexión con Marilyn Monroe, a quien interpreta en Flesh Impact. Según informó AP, la actriz contó que nunca conoció personalmente a Monroe, pero compartieron una masajista que le relataba historias sobre la estrella. Además, la masajista le prestó un ejemplar de The Thinking Body, libro que perteneció a Monroe y que conservaba recibos antiguos en su interior. «Sabía que ella no era lo que mostraba como su personaje y que, en realidad, esa era una personalidad que había creado. Ella creó todo el concepto de Marilyn Monroe y lo interpretó», explicó.
Burstyn también recordó un encuentro fugaz con Monroe en un club nocturno, cuando comenzaba su carrera. Según su relato, Monroe la miró y asintió con la cabeza. «Era tan impactantemente hermosa y llamó mi atención y… sentí que me había reconocido», rememoró. «Yo estaba muy al comienzo de mi carrera. Y el hecho de que me hubiera reconocido me hizo sentir muy honrada y feliz», concluyó.

