El secretario de Energía de Corrientes, Arturo Busso, afirmó que la provincia no tiene las tarifas eléctricas más caras del país y que la generación solar permitirá cubrir cerca del 40% de la matriz energética local para fin de año.
El secretario de Energía de Corrientes, Arturo Busso, brindó una entrevista en la que se refirió a la situación tarifaria, los proyectos de energía solar y las gestiones por la Zona Cálida, entre otros temas.
Respecto al reclamo por una tarifa diferenciada mediante el esquema de «Zona Cálida», Busso señaló: «La discusión por la Zona Cálida es una tratativa de larga data que comenzó durante la gestión del gobernador anterior en el marco de las reuniones del bloque del Norte Grande, donde se elaboraron proyectos y presentaciones formales. En la actualidad, el diálogo lo está llevando adelante de forma directa el gobernador Juan Pablo Valdés. De momento no hay definiciones concretas sobre su implementación, ya que existe una negociación intermedia que se cruza con el tratamiento de las “zonas frías”. Estamos a la expectativa de cómo avanzan esas conversaciones en el ámbito nacional».
En cuanto a la percepción de que Corrientes tiene una de las tarifas eléctricas más elevadas del país, el funcionario sostuvo: «Bajo ningún punto de vista Corrientes tiene la tarifa más cara del país, esa es una idea errónea. Si ordenamos los esquemas tarifarios de todas las provincias, nosotros nos ubicamos exactamente en la mitad de la tabla, dentro de una franja media. Hay jurisdicciones en la Argentina que están pagando el doble que nosotros. El costo del servicio está fuertemente condicionado por la densidad poblacional. En distritos como la provincia de Buenos Aires o CABA, al haber una altísima concentración de habitantes, los costos de mantener la red se diluyen entre muchos usuarios; en cambio, en provincias como la nuestra o en el Sur, con menor densidad, los costos fijos por usuario son proporcionalmente más altos. Pero remarco: no tenemos la tarifa más alta».
Sobre el escenario para el próximo verano, Busso expresó: «De cara al verano pasado se pronosticaba en el sector energético que íbamos a tener una situación catastrófica con colapsos masivos. Sin embargo, si se compara con años anteriores, la provincia registró muchísimos menos colapsos y cortes. Esa mejora se debió en gran medida a la moderación del sistema provocada por la entrada en servicio de grandes centrales solares en Chaco y Formosa. Para este verano, la perspectiva es aún más favorable porque sumaremos generación fotovoltaica propia en Corrientes. Para fin de año van a ingresar 20 MW en Santa Catalina, 20 MW en Esquina y 40 MW en Goya. Esta inyección local nos permitirá aplanar los picos de demanda que se producen en plena siesta durante la época estival».
Consultado sobre el impacto de esta infraestructura en la matriz energética, el secretario afirmó: «Corrientes superó ya hace dos o tres años las metas fijadas por el Gobierno Nacional para la incorporación de energías limpias. Con la puesta en marcha de estas nuevas plantas a fin de año, estaremos alcanzando entre un 36% y un 40% de generación proveniente de fuentes renovables en toda la provincia».
En relación con las conexiones clandestinas y la falta de regularización, Busso indicó: «Si bien la operación de las redes de distribución y el control del servicio comercial son resorte exclusivo de la DPEC (Dirección Provincial de Energía de Corrientes), sé por las conversaciones que mantenemos con su interventor que la distribuidora está llevando adelante planes intensivos de regularización para normalizar estas situaciones».
Sobre las grandes inversiones energéticas asociadas al Rigi, el funcionario manifestó: «Esas megainversiones son reales, pero están casi totalmente direccionadas a proyectos mineros —como litio y cobre— en las provincias cordilleranas. Son obras dedicadas al consumo puntual de los yacimientos que no vuelcan su energía a la red interconectada nacional, por lo que no benefician a la región del NEA. El problema estructural en la Argentina sigue siendo la falta de obras de transporte de energía, que es donde hoy se concentra el verdadero cuello de botella».
Finalmente, respecto a la suspensión de obra pública dispuesta por el Ejecutivo Nacional, Busso declaró: «Hay una clara decisión política nacional de no ejecutar obra pública de ningún tipo, ni vial ni eléctrica. El anterior Plan Federal 3, que preveía una obra estratégica de alta tensión por provincia, quedó completamente disuelto. Ante este panorama, en Corrientes estamos gestionando vías alternativas de financiamiento para concretar nuestra obra emblemática: el cierre del anillo eléctrico en 132 kV a lo largo de la Ruta 118, conectando desde Saladas hasta el empalme con la Ruta 12».

