Según declaraciones financieras divulgadas el jueves, el presidente de Estados Unidos compró bonos de SpaceX el 18 de agosto. Dos días después firmó un memorando de seguridad nacional para reducir trabas regulatorias al sector. La Casa Blanca sostuvo que las inversiones son administradas por instituciones externas y que no existen conflictos de intereses.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, compró hasta u$s5 millones en bonos de SpaceX el 18 de agosto, dos días antes de firmar un memorando de seguridad nacional para impulsar lo que denominó la "edad de oro" del transporte espacial estadounidense, según declaraciones financieras divulgadas el jueves.
La operación formó parte de las 517 transacciones financieras realizadas por el mandatario durante agosto. Los documentos detallan que también compró aproximadamente u$s25 millones en acciones de Meta, hasta u$s6 millones en títulos de Microsoft y una cantidad menor de acciones de Oracle.
De acuerdo con las declaraciones patrimoniales, la compra de bonos senior sin garantía de SpaceX se realizó por un monto de entre u$s1 y u$s5 millones, con vencimiento en julio de 2031 y una tasa de interés del 5,35%.
El 20 de agosto, la Casa Blanca informó que Trump había firmado un memorando de seguridad nacional con el objetivo de permitir más de 1.000 lanzamientos y reingresos anuales en territorio estadounidense para 2030, mediante la agilización de permisos y evaluaciones ambientales. SpaceX, uno de los principales contratistas del Gobierno federal, podría beneficiarse con esos cambios.
Las operaciones se conocieron semanas antes de que el Presidente convocara a Elon Musk, Mark Zuckerberg y otros referentes de la industria de la inteligencia artificial a una cumbre en la Casa Blanca. En ese encuentro, Trump rechazó los pedidos de endurecer las regulaciones para responder a las preocupaciones sobre seguridad y optó por un enfoque menos restrictivo.
En diálogo con CNN, el principal abogado de ética durante la administración de George W. Bush y actual profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad de Minnesota, Richard Painter, afirmó: "Existe un conflicto de intereses. No digo que esté haciendo algo ilegal, pero esto realmente da la apariencia de corrupción".
Desde la Casa Blanca rechazaron los cuestionamientos. Según uno de los portavoces de la Presidencia, Davis Ingle, los activos son administrados por instituciones financieras externas.
"La cartera de acciones y bonos del presidente Trump es administrada de manera independiente por instituciones financieras externas", sostuvo Ingle en un comunicado oficial. "Todos los activos se mantienen en cuentas discrecionales y se invierten mediante carteras modelo computarizadas que replican automáticamente índices reconocidos, como el Schwab 1000".
El portavoz agregó que Trump y su familia no pueden intervenir en las decisiones de inversión. "Todas las decisiones de inversión son tomadas exclusivamente por administradores independientes. No existen conflictos de intereses", afirmó.
Este jueves, Trump entregó a Musk la máxima distinción científica de Estados Unidos en una ceremonia realizada en el Instituto de la Paz de Washington, recientemente rebautizado con el nombre de Trump. Allí, el mandatario calificó a Musk como un "tesoro nacional" y sostuvo: "Elon es nuestro Thomas Edison moderno".
Además de Musk, el cofundador de Google, Sergei Brin; el director ejecutivo de Nvidia, Jensen Huang; y la directora general de AMD, Lisa Su, recibieron la Medalla Nacional de la Ciencia. Michael Dell y el CEO de Microsoft, Satya Nadella, fueron distinguidos con la Medalla Nacional de Tecnología e Innovación.
"La Administración Trump agradece las contribuciones de estos increíbles líderes en ciencia y tecnología. Estos galardonados están contribuyendo a garantizar que Estados Unidos siga liderando el mundo en innovación", había informado en la previa la portavoz de la Casa Blanca, Liz Huston.
La distinción a Musk se produjo después de la ruptura que ambos protagonizaron el año pasado, cuando el empresario dejó el Departamento de Eficiencia Gubernamental, creado por Trump para recortar el gasto federal. En los últimos meses, ambos volvieron a acercarse y los cohetes de SpaceX continuaron siendo una pieza central de los programas espaciales y de defensa estadounidenses.

