La propuesta de amnistía general para futbolistas suspendidos fue rechazada tras la oposición del presidente de Sportivo Sarmiento y advertencias legales.
La Liga Santotomeña de Fútbol volvió a ser el centro de la polémica tras una reciente reunión de presidentes de clubes. Lo que debía ser un encuentro de rutina para organizar el calendario deportivo derivó en una propuesta que sorprendió a varios de los presentes: la intención de aplicar una amnistía general a todos los jugadores que aún deben cumplir fechas de suspensión del torneo oficial 2025.
La idea, que buscaba que todos los equipos comenzaran el campeonato de primera división —previsto para el próximo 23 de mayo— con su plantel completo y «desde cero», contaba inicialmente con un consenso mayoritario entre los dirigentes. Sin embargo, el intento de «borrón y cuenta nueva» chocó de frente con una resistencia inesperada.
Según fuentes cercanas a la Liga, fue Enrique Nath, el nuevo presidente del Club Sportivo Sarmiento, quien se plantó con firmeza contra la medida. Nath calificó la intención de amnistía como un hecho que significaría «avalar la violencia» dentro de las canchas, argumentando que otorgar este tipo de perdones sienta un precedente nefasto para la disciplina deportiva local. Su negativa no solo generó incomodidad entre sus pares, sino que obligó a los presentes a reconsiderar la seriedad de lo que se estaba planteando.
Más allá de la cuestión ética, especialistas en reglamentación deportiva señalaron que, aunque los presidentes hubieran aprobado la moción por mayoría, la misma carecería de validez legal. Para que una amnistía de este tipo sea efectiva, no basta con una decisión a mano alzada en una reunión ordinaria. El procedimiento exige: un llamado formal a Asamblea Extraordinaria; contar con el aval de la Inspección de Personas Jurídicas de la Provincia e incluir el tema específicamente en el Orden del Día.
Con la amnistía descartada, el torneo de primera división —que constará de 17 fechas— mantendrá las sanciones vigentes. Esto significa que aquellos jugadores que vieron la tarjeta roja o recibieron suspensiones de oficio en la temporada pasada, deberán purgar sus penas antes de volver a pisar el césped en la competencia oficial de este año.

