Una delegación de funcionarios y empresarios de Corrientes inició una agenda en Porto Alegre para impulsar acuerdos comerciales y captar inversiones, con foco en los sectores forestal, citrícola, ganadero y arrocero.
En un movimiento orientado a consolidar el rol de Corrientes en el comercio regional, una delegación de funcionarios y empresarios provinciales inició esta semana una agenda institucional en Porto Alegre, Brasil. La misión, desarrollada en la Federación de Industriales de Río Grande do Sul, busca transformar el potencial productivo de la provincia en acuerdos comerciales concretos y flujo de inversiones para el sector industrial.
Encabezada por el vicegobernador Pedro Braillard Poccard, el ministro de Producción Walter Chávez y la ministra de Industria Mariel Gabur, la comitiva mantuvo los primeros encuentros con sus pares brasileños. La provincia ofrece materias primas, una plataforma logística y fiscal competitiva, respaldada por su red de parques industriales y los puertos estratégicos de Ituzaingó y Lavalle.
“Brasil demanda producción y Corrientes tiene mucho para ofrecer”, afirmó Chávez durante la primera jornada. Se destacaron las ventajas del sector forestal, la citricultura y la ganadería, con especial énfasis en el sector arrocero, dado que Brasil es el principal destino de este cultivo correntino.
La misión tiene un fuerte carácter público-privado, con la participación de representantes de la Federación Empresarial de Corrientes (Fecorr) y la Federación Económica de Corrientes (FEC), lo que permite diálogos directos entre productores y demandantes. En materia de infraestructura, se subrayó la urgencia de avanzar con el proyecto del puente Alvear–Itaquí, obra que transformaría la dinámica de transporte en la zona.
Durante las mesas técnicas, se confirmó el interés brasileño por derivados de la citricultura, ya que actualmente se abastecen de aceites cítricos de Bella Vista. El objetivo es escalar esa oferta y diversificar los productos, aprovechando la calidad reconocida del cítrico correntino en Porto Alegre. Para Chávez, este caso demuestra que el intercambio es una realidad que requiere mayor volumen y mejores condiciones logísticas para multiplicarse.

