La Cámara de Diputados de Corrientes avanza en el tratamiento de tres iniciativas legislativas que buscan abordar el acoso escolar, la salud mental y la violencia en entornos digitales desde distintos enfoques.
En la Cámara de Diputados de la Provincia de Corrientes se tratan diversos proyectos de ley orientados a brindar más herramientas para minimizar las situaciones de acoso escolar y riesgo en salud mental. Este miércoles ingresó una iniciativa para crear un programa provincial de intervención psicosocial escolar, impulsada por los diputados Eduardo Hardoy y Jessica Romero, del bloque del Partido Liberal (PL).
El proyecto propone establecer equipos interdisciplinarios permanentes integrados por profesionales de la psicología, psicopedagogía y orientación escolar, con el objetivo de detectar y abordar casos de hostigamiento sistemático y sufrimiento psíquico en niños y adolescentes. La iniciativa busca fortalecer las leyes provinciales Nº 5.660 y Nº 6.212, sin superponerse a ellas, agregando una estructura técnica obligatoria.
Paralelamente, en las comisiones permanentes se analizan otros dos expedientes relacionados con la problemática. La diputada Ana María Marlene Marlén Gauna (PJ) propuso incorporar el acoso escolar y la responsabilidad parental al Código de Faltas de la Provincia (Expediente Nº 19.819), con sanciones de trabajo comunitario de hasta 50 días y multas para los padres que incumplan el deber de vigilancia. Por su parte, la diputada Valeria Pavón (UCR) presentó un proyecto de creación de un sistema provincial de prevención de violencias extremas en ámbitos educativos y entornos digitales (Expediente Nº 19.906), que busca detectar señales previas como aislamiento o amenazas en redes sociales.
El proyecto de Hardoy y Romero contempla un diseño territorial flexible: equipos institucionales en escuelas con gran matrícula y equipos regionales para zonas rurales o de menor escala demográfica, garantizando la obligatoriedad del programa en toda la provincia. También incluye capacitación periódica para docentes y directivos, y aborda el ciberbullying como una manifestación que extiende el hostigamiento más allá del aula.

