El certamen, uno de los más antiguos y populares de Brasil, atrae cada año a miles de visitantes a la ciudad de Gramado, en Río Grande del Sur, para disfrutar de su ambiente europeo y ver a las figuras del cine y la televisión.
La ciudad de Gramado, en Río Grande del Sur, Brasil, es sede del Festival de Cine de Gramado, uno de los certámenes cinematográficos más antiguos y populares del país. El evento se celebra cada agosto y atrae a miles de visitantes que se acercan a esta localidad de aproximadamente 40.000 habitantes para presenciar el desfile de estrellas por la alfombra roja y seguir la competencia por los premios Kikito.
Gramado está ubicada en la Sierra Gaúcha, a 115 kilómetros al norte de Porto Alegre. Su arquitectura de influencia europea, con chalets alpinos, balcones floridos y comercios que remiten a la colonización italiana, alemana y portuguesa de fines del siglo XIX, le ha valido el apodo de “la Suiza brasileña”. La ciudad también ofrece productos regionales como vinos, mermeladas, quesos y chocolates artesanales.
Además del festival, Gramado organiza el evento Natal Luz, que se celebra entre el 22 de octubre y el 17 de enero, con desfiles de carrozas, shows de música y fuegos artificiales. Durante el invierno, las temperaturas pueden descender hasta los 0 grados, lo que atrae a turistas brasileños, que representan el 90% de la visitación.
La actividad turística es significativa: según Rosa Helena Volk, presidenta de Gramadotur, la ciudad recibe anualmente 8 millones de turistas, de los cuales 2,8 millones asisten al Natal Luz y unos 250.000 al festival de cine. En 2025, Argentina lideró la recuperación del turismo internacional, con casi 50.000 visitantes, seguida de Uruguay con cerca de 19.000.
El Festival de Cine de Gramado se realiza desde 1973 y es el de mayor continuidad en Brasil, con 54 ediciones ininterrumpidas. En su programación se exhiben exclusivamente películas brasileñas, en competencias de largometrajes y cortometrajes. Marcos Santuario, programador del festival desde hace 15 años, señaló que el evento “tiene un papel clave en la preservación de la memoria del cine brasileño” y que es “una de las pantallas más deseadas por los realizadores”.
En la edición de este año, la ceremonia de premiación fue transmitida en vivo por Canal Brasil y contó con la cobertura de más de 450 periodistas y 100 creadores de contenido. Entre las figuras que desfilaron se encontraban la actriz Débora Falabella, protagonista de la telenovela “Avenida Brasil”, y los actores José Loreto y Lázaro Ramos, entre otros.
El festival también ha sido un espacio para el cine iberoamericano. Durante la década de 1990, tras el cierre de la empresa estatal Embrafilme, la producción cinematográfica brasileña decayó y el certamen se abrió a películas de otros países, incluyendo argentinas como “Un lugar en el mundo” y “Pizza, birra, faso”. Desde 2023, el festival es nuevamente 100% brasileño, aunque su programador expresó su intención de volver a abrirlo a la región.

