El bloque oficialista de La Libertad Avanza llamó a una sesión en la Cámara de Diputados para el 20 de mayo, con el objetivo de debatir un proyecto que propone eliminar centenares de leyes consideradas obsoletas, reducir organismos públicos y simplificar el marco legal.
El bloque de La Libertad Avanza (LLA) convocó a una sesión en la Cámara de Diputados de la Nación para el próximo 20 de mayo, con el fin de tratar la denominada «Ley Hojarasca», un proyecto impulsado por el Gobierno nacional que propone derogar centenares de normas consideradas obsoletas. La iniciativa, promovida por el ministro Federico Sturzenegger, apunta a una amplia desregulación administrativa, económica y jurídica.
La sesión fue convocada luego de que sectores de la oposición lograran desarticular la reunión prevista para este jueves, donde se pretendía interpelar al jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Tras ese revés legislativo, el oficialismo reorganizó su agenda y resolvió priorizar el tratamiento de iniciativas vinculadas con la desregulación económica, la reducción de subsidios y la aprobación de acuerdos internacionales.
La convocatoria formal fue presentada por el jefe del bloque oficialista, Gabriel Bornoroni, quien impulsó un temario que incluye la quita de subsidios al gas, diversos tratados internacionales y la discusión integral de la «Ley Hojarasca». La iniciativa ya obtuvo dictamen favorable en un plenario de las comisiones de Asuntos Constitucionales y Legislación General el pasado 21 de abril, lo que habilita su tratamiento en el recinto.
El proyecto representa uno de los pilares centrales de la política de transformación estatal promovida por el Gobierno nacional. Entre sus ejes se encuentra la reducción de organismos financiados por el Estado, la eliminación de registros y trámites innecesarios, y la simplificación del marco legal. Desde el Poder Ejecutivo sostienen que la permanencia de esos organismos implica costos fiscales permanentes y una expansión burocrática incompatible con el programa de racionalización del gasto público.
La iniciativa también propone avanzar en una desregulación económica y productiva de mayor alcance, incluyendo la flexibilización de restricciones vinculadas a la compra de tierras por parte de extranjeros y otras limitaciones regulatorias relacionadas con inversiones privadas. El Gobierno considera que la apertura de esos esquemas normativos favorecería el ingreso de capitales y ampliaría las posibilidades de desarrollo productivo.
Otro aspecto relevante del proyecto apunta a la eliminación de leyes consideradas restrictivas de las «libertades individuales» y promueve una simplificación integral del marco jurídico argentino. El objetivo declarado es «limpiar» el digesto legal mediante la eliminación de leyes superpuestas, incompatibles o reemplazadas por normativas posteriores.
La «Ley Hojarasca» incluye además la derogación de normas sanitarias y técnicas consideradas obsoletas, como leyes vinculadas a enfermedades erradicadas, mecanismos administrativos en desuso y tecnologías desaparecidas. El Ministerio de Desregulación sostiene que mantener ese conjunto normativo vigente contribuye a incrementar la complejidad burocrática sin aportar soluciones concretas.
Durante el debate en comisiones, los funcionarios del Gobierno nacional defendieron la iniciativa al sostener que busca ordenar un sistema jurídico con cerca de un millón de normas acumuladas, fenómeno que el secretario de Desregulación, Alejandro Cacace, definió como una «inflación legislativa». Por su parte, el secretario de Transformación del Estado, Maximiliano Matías Fariña, señaló que el proyecto fue elaborado mediante una revisión técnica coordinada con los distintos ministerios para identificar normas susceptibles de derogación, clasificadas en seis categorías.

