La ministra de Industria, Trabajo y Comercio de Corrientes, Mariel Gabur, se refirió a la situación de la empresa forestal Tapebicuá en Gobernador Virasoro y al cierre de la textil Alal en Goya. Sobre Tapebicuá, afirmó que existen inversores interesados y que se gestiona la resolución de un obstáculo financiero. Respecto a Alal, señaló que la decisión de cerrar fue voluntaria de la firma.
La ministra de Industria, Trabajo y Comercio de Corrientes, Mariel Gabur, se refirió a dos de los conflictos laborales más resonantes de la provincia en lo que va del año: la crisis en la empresa forestal Tapebicuá, en Gobernador Virasoro, y el cierre de la textil Alal, en Goya. En declaraciones radiales, la funcionaria mostró expectativas respecto de las posibilidades de reconversión de Tapebicuá e informó que existen inversores interesados. Respecto de Alal, sostuvo que la empresa tomó la decisión de no continuar de manera voluntaria, pese a los intentos del Ejecutivo provincial por articular una salida.
En Tapebicuá, la compañía ingresó en un concurso preventivo para evitar la quiebra y dejó a unos 400 operarios sin salarios ni cobertura médica, lo que derivó en cortes diarios sobre la Ruta Nacional Nº 14. Los trabajadores presentaron denuncias penales por presunto vaciamiento y exigieron respuestas sobre su futuro laboral.
Gabur confirmó que mantiene contacto directo con la conducción de la firma y que viajó a Buenos Aires para interiorizarse sobre el estado real de la compañía. «En cuanto a lo de Tapebicuá, tenemos mucha esperanza de que se reconvierta. Yo estoy en conversaciones con el CEO, es más, he hecho un recorrido para saber cuál es la realidad directamente en Buenos Aires de Tapebicuá y posiblemente hay inversores interesados», afirmó.
La funcionaria explicó que el obstáculo central es financiero: un banco posee una garantía sobre la celulosa y acciones de la empresa, y esa situación debe resolverse para que los potenciales inversores puedan avanzar. «Si eso se puede sortear, sí se puede liberar», señaló Gabur. La prioridad del Gobierno provincial, subrayó, son los puestos de trabajo: «Estamos gestionando también ahí, pero justamente porque estamos preocupados en que los puestos de trabajo».
Respecto de la empresa goyana Alal, Gabur declaró: «En Alal hay una decisión empresarial de no seguir. Eso es lo que me han transmitido». Precisó que el Gobierno provincial agotó las instancias de acompañamiento posibles, incluyendo gestiones ante la Nación para explorar alternativas de financiamiento bancario. «Yo he intentado acompañarlos a Buenos Aires, he tenido un ofrecimiento de acompañar desde Nación a los bancos para ver cómo podíamos trabajar el tema, pero ellos han tomado la decisión de cerrar definitivamente», sostuvo. La firma cerró sus puertas en enero y dejó a 260 trabajadores sin empleo en Goya, con impacto también sobre su planta de Villa Ángela, en Chaco.
Gabur amplió su análisis al conjunto del sector textil correntino. Confirmó que mantiene contacto con Tomás Karagozian, CEO de TN Platex, y que gestiona ante la Nación medidas de apoyo para Tipoití y Textil Iberá. «Sabemos que el sector está sufriendo un golpe muy grande con la apertura indiscriminada de las importaciones. Lo hablamos con Nación; ellos no lo entendieron, ellos creen que el camino es abrir, y nuestras empresas están haciendo lo imposible para sostenernos», señaló. Entre las iniciativas mencionadas figura un plan para mejorar la calidad del algodón mediante nuevas semillas importadas de Estados Unidos. Gabur precisó: «Esto va a ser dentro de tres años. Mientras tanto, ¿qué se hace con los puestos de trabajo?».

