La Selección Argentina de fútbol, subcampeona del Mundial 2026, solicitó suspender los actos festivos previstos para su regreso al país. El presidente Javier Milei descartó el feriado nacional.
La Selección Argentina de fútbol, tras obtener el subcampeonato en la Copa del Mundo 2026 frente a España, solicitó la suspensión de los festejos programados para su regreso al país. Este lunes por la tarde, la delegación arribará al Aeropuerto Internacional de Ezeiza en un vuelo procedente de Nueva Jersey, con una recepción protocolar e institucional, sin la presencia de funcionarios del Poder Ejecutivo Nacional.
El presidente Javier Milei, que había anunciado en su cuenta de X la intención de decretar feriado nacional para celebrar la llegada del equipo, desistió de la medida. La decisión fue comunicada formalmente por las autoridades de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), encabezadas por Claudio “Chiqui” Tapia, quienes notificaron a la Secretaría General de la Presidencia, a cargo de Karina Milei, que los futbolistas no están en condiciones de realizar despliegues festivos tras el subcampeonato. Desde la Presidencia confirmaron que la idea del feriado quedó descartada.
El operativo en la terminal aérea será similar al que reciben los jefes de Estado. La seguridad estará a cargo de Granaderos y personal del Ministerio de Seguridad de la Nación, dirigido por Alejandra Monteoliva. El presidente Milei, que había ofrecido seis alternativas de festejo —incluido el balcón de la Casa Rosada sin figuras políticas—, optó por no concurrir a la pista para evitar politizar los logros deportivos.
El regreso de la delegación será incompleto. El capitán Lionel Messi y el mediocampista Rodrigo De Paul se quedaron en Estados Unidos para viajar directamente a sus clubes o iniciar descansos reglamentarios. El resto del plantel compartirá una cena íntima en el predio de la AFA en Ezeiza y luego desconcentrará.
A pesar de que el centro porteño y las inmediaciones de la Casa Rosada amanecieron con vallados preventivos y cortes de calles coordinados entre fuerzas federales, Policía de la Ciudad y el Ministerio de Seguridad bonaerense, los dispositivos se reconfigurarán. La infraestructura para una movilización popular en el Obelisco, con más de mil efectivos y puestos del SAME, quedará sin efecto debido al austero itinerario del equipo.

