El diputado nacional de La Libertad Avanza, Lisandro Almirón, se refirió a las acciones de prevención ante el fenómeno climático El Niño y a la coordinación entre Nación, provincias y municipios. En declaraciones a EL LIBERTADOR, detalló las tareas de monitoreo, alerta y preparación logística, y sostuvo que no sería responsable anunciar montos no confirmados.
El diputado nacional de La Libertad Avanza, Lisandro Almirón, destacó en declaraciones a EL LIBERTADOR que el Gobierno nacional trabaja de manera anticipada para reducir los posibles efectos del fenómeno climático de El Niño y el deber de coordinar las acciones preventivas entre los tres niveles de Gobierno.
El legislador remarcó que la prevención frente a estos escenarios requiere una estrategia que articule información técnica, organización institucional y capacidad de respuesta.
En ese sentido, advirtió que las consecuencias de un fenómeno climático de estas características pueden extenderse sobre áreas urbanas y rurales, comprometer viviendas e infraestructura y afectar las actividades productivas de distintas localidades, subrayando que la preparación anticipada constituye una herramienta para reducir los daños y organizar la asistencia a las comunidades expuestas a mayores riesgos.
Emergencia y vulnerabilidad
El Diputado remarcó que las medidas preventivas deben contemplar tanto el seguimiento de la evolución climática como la preparación de los equipos que podrían intervenir ante una emergencia.
Almirón subrayó que la identificación de las zonas vulnerables, la organización de los mecanismos de alerta, la planificación de eventuales evacuaciones y la disponibilidad de recursos logísticos forman parte de las tareas que deben desarrollarse antes de que se produzcan situaciones críticas.
Mesas de coordinación
El legislador también recordó que en las mesas de coordinación federal Enos 2026/2027 intervienen la Agencia Federal de Emergencias (AFE), el Ministerio del Interior, el Ministerio de Seguridad, el Ministerio de Defensa, las Fuerzas Armadas, los gobiernos provinciales y los municipios.
Este esquema reúne a distintas áreas con responsabilidades complementarias en materia de prevención, planificación y respuesta, con la finalidad de establecer criterios de actuación compartidos frente a los posibles efectos del fenómeno climático.
A ello, agregó que la AFE, junto con los ministerios del Interior y de Seguridad, desarrolla tareas de planificación, monitoreo y preparación operativa.
Almirón subrayó que las actividades contempladas se encuentran la articulación con las autoridades provinciales y municipales, la identificación de sectores expuestos a inundaciones, la organización de sistemas de alerta y evacuación, la coordinación de recursos logísticos y la preparación de los equipos de intervención.
Técnica y logística
Almirón también hizo referencia a las actividades desarrolladas meses atrás en la región del Nordeste, con la participación de la secretaria general de la Presidencia de la Nación, Karina Milei, destinadas a mitigar los posibles efectos de El Niño. Destacó, además, la importancia del trabajo de los organismos científico-técnicos, como el Servicio Meteorológico Nacional y el Instituto Nacional del Agua, para anticipar los escenarios de riesgo y proporcionar información que contribuya a la toma de decisiones.
Asimismo, el legislador resaltó el despliegue de unidades de las Fuerzas Armadas en apresto para intervenir ante eventuales emergencias, enfatizando su capacidad logística y de coordinación en acciones de comunicación y asistencia directa a la población.
Articular capacidades
El legislador remarcó que el contexto demanda articular capacidades nacionales con estructuras provinciales y municipales. Explicó que Nación aporta capacidades logísticas, recursos especializados y asistencia ante emergencias, mientras que las provincias organizan sus propios sistemas de prevención y respuesta.
Los municipios, por su parte, cumplen una función relevante debido a su conocimiento directo del territorio, de los barrios más vulnerables y de las necesidades inmediatas de sus comunidades.
En ese sentido, señaló que la coordinación debe traducirse en medidas concretas para las localidades del Litoral, con especial atención a la evolución de los ríos y las precipitaciones. «Debemos trabajar sobre tres prioridades: el monitoreo permanente de los ríos y las precipitaciones, el mantenimiento de los sistemas de drenaje y bombeo, y la preparación de los dispositivos de evacuación y asistencia. También debemos asegurar la coordinación de las fuerzas de seguridad, los equipos sanitarios, los bomberos, la Defensa Civil y los organismos técnicos», remarcó.
Planificación financiera
En relación con los recursos necesarios para afrontar una eventual emergencia, Almirón sostuvo que su disponibilidad debe evaluarse de acuerdo con los riesgos de cada localidad y actualizarse a medida que evolucione la situación. A su vez, remarcó que este criterio supone revisar de manera permanente la información disponible y ajustar los preparativos a las características de los escenarios previstos, sobre la base de qué capacidades existen, cuáles pueden movilizarse desde otras jurisdicciones y qué necesidades podrían surgir ante un agravamiento de las condiciones climáticas.
El Diputado también estableció una distinción entre los fondos efectivamente asignados y aquellos que eventualmente podrían requerirse si se declara una emergencia. «No sería responsable anunciar montos que no estén confirmados», subrayó e insistió en que la preparación debe apoyarse en la planificación, el intercambio de información y la definición anticipada de responsabilidades.

