El ex participante de Bailando por un Sueño (2006) y profesor de baile, Oscar Méndez, transformó su vida para dedicarse a viajar en moto. Hoy, de paso por Corrientes, relata cómo financia su estilo de vida nómada con clases, barbería y contenido digital.
El correntino Oscar Méndez, que participó en la segunda edición de Bailando por un Sueño (2006), optó por abandonar la vida sedentaria y dedicarse a viajar en moto. Actualmente, de regreso temporal en su provincia natal, comparte su experiencia como motoviajero.
Méndez comenzó a viajar joven, inicialmente con una moto de 125 cilindradas para recorrer Misiones. Con el tiempo, cambió a una Beta Zontes, un vehículo con tracción similar a la de un cuatro por cuatro, que le permite transitar por ripio, malezas y ríos. Según declaró, su planificación es mínima: “El plan es el no plan. Después sobre la marcha van surgiendo cosas, te entretenés, hay gente que te invita a quedarte un par de días. Salimos sin planificar, sin ponernos horarios ni días”.
Su equipaje se reduce a lo esencial: cuatro remeras, tres mudas de ropa interior, un short, un jean, una cocina pequeña, carpa, bolsa de dormir y un kit de herramientas con inflador a batería. “No pasamos necesidades”, afirmó.
Méndez destacó que los motoviajeros europeos le señalaron que Argentina “tiene la bendición de tener todos los países juntos”. Entre sus destinos favoritos mencionó Córdoba y San Luis. Además, diferenció su enfoque del de otros viajeros: “El motoviajero ve con otros ojos las cosas de los lugares, ve lo más pequeño. Hay otros que van para la selfie para subir a las redes sociales, esa gente realmente disfruta a medias. Nosotros hilamos más fino: nos sentamos a contemplar la noche, el amanecer, las estrellas”.
Para financiar sus viajes, Méndez combina varias actividades. Es profesor de entrenamiento, salsa y bachata, y dicta clases y talleres durante el camino. También trabaja como barbero en ferias de los pueblos que visita. “En cada lugarcito que voy encuentro una feria, pongo mi puesto de barbería, trabajo tres o cuatro días y ahí también recaudo”, explicó. Además, monetiza contenido a través de su canal de YouTube.
El nomadismo, según Méndez, tiene un efecto terapéutico. “A través de los viajes uno va descubriendo esas cosas. Yo creo que esta forma de vida que llevamos nosotros es una forma muy buena y sana de hacer terapia, de descubrirse día a día. Nosotros los viajeros en realidad lo que hacemos es eso: salimos a sanar”, sostuvo.
Finalmente, dejó un mensaje para quienes desean viajar pero dudan: “Que se animen, es un paso difícil. A mí me costó salir del confort, pero una vez que lo das, no tiene retorno. Yo a todo el mundo le digo: una vez que subís, es un pasaje, un viaje de ida, pero no de vuelta”. Méndez tiene como destino pendiente Machu Picchu.

